Oligarquía tecnológica: ¿ciudadanos o clientes?

5 de noviembre de 2026

¿Qué ocurriría si un país se gobernara como una empresa y sus habitantes pasaran a ser clientes? El debate sobre la oligarquía tecnológica lleva esa pregunta al terreno de los derechos, la libertad y el poder: quién decide las reglas y qué capacidad conserva la ciudadanía para cambiarlas.

Misterioso Universo en la Red aborda este dilema con Juan Jesús Mora Molina, profesor titular de Filosofía del Derecho en la Universidad de Huelva. Su libro La Ilustración Oscura, publicado por Almuzara, sirve de punto de partida para examinar el poder de las élites tecnológicas, las alternativas autoritarias a la democracia y sus consecuencias para la vida cotidiana.

Este episodio forma parte de Historia y Conspiraciones, la sección de MUR dedicada a explorar procesos históricos, conflictos geopolíticos y estructuras de poder.

Qué es la oligarquía tecnológica

La oligarquía tecnológica, también denominada tecnoligarquía, describe la concentración de poder económico e influencia política en un grupo reducido vinculado a grandes empresas del sector tecnológico. Su alcance se entiende al observar la dependencia de plataformas e infraestructuras privadas para comunicarse, acceder a información o utilizar servicios digitales.

El control de datos, las redes sociales, la inteligencia artificial y los contratos con organismos públicos conectan los intereses empresariales con las decisiones de los Estados. RTVE examina estas relaciones en su reportaje sobre el poder de la oligarquía tecnológica.

Dentro de ese debate más amplio, este episodio se centra en las corrientes neorreaccionarias que cuestionan la igualdad política y proponen sustituir el gobierno representativo. La concentración de poder digital y esas ideologías tienen puntos de contacto, pero no son equivalentes: las posiciones de cada empresario, inversor o pensador deben examinarse por separado.

Democracia y tecnología: la promesa de un gobierno eficiente

Mora Molina explica cómo determinados autores convierten los problemas de la democracia liberal en argumentos para reemplazarla. Para esos autores, la deliberación pública, los contrapesos institucionales y la participación ciudadana introducen incertidumbre y dificultan la gestión.

La promesa resulta atractiva: decisiones rápidas, menos burocracia y una dirección capaz de imponer estabilidad. Sin embargo, evaluar un sistema político exige considerar también qué sucede cuando se equivoca. La eficiencia administrativa no garantiza que una persona pueda defenderse frente a una decisión injusta. Poder reclamar, participar y exigir responsabilidades forma parte del debate sobre el control democrático.

Un antecedente documental de esa desconfianza hacia la democracia aparece en el ensayo que Peter Thiel publicó en Cato Unbound en 2009. Allí afirmó que había dejado de considerar compatibles la libertad y la democracia, y exploró proyectos tecnológicos con los que escapar de la política. Su planteamiento vincula la innovación con la búsqueda de espacios al margen de la política democrática.

El Estado como empresa: accionistas, directivos y clientes

La propuesta de Curtis Yarvin ocupa un lugar central en el episodio. Mora Molina explica el neocameralismo como un modelo de jurisdicciones administradas mediante una estructura corporativa: propietarios, accionistas y un director ejecutivo que debe responder por sus resultados.

En ese Estado como empresa, los habitantes contratan servicios y buscan seguridad, estabilidad y oportunidades económicas. La dirección responde ante los propietarios, mientras que la participación ciudadana se sustituye por una relación contractual. El criterio de rentabilidad pasa a orientar la organización del territorio.

Las distintas jurisdicciones competirían por atraer residentes e inversiones. Quien estuviera descontento podría trasladarse a otra: es la lógica de votar con los pies. La dificultad aparece al considerar las condiciones reales de esa elección. Marcharse requiere recursos, un lugar que acepte al nuevo residente y la posibilidad de reorganizar la vida familiar o los cuidados.

El derecho de salida ofrece una alternativa individual; la participación política permite intervenir en las reglas comunes. Esa diferencia ayuda a entender qué se pierde cuando la condición de ciudadano queda reducida a la de cliente.

Rentabilidad, desigualdad y derechos: quién queda fuera

La discusión alcanza su consecuencia más incómoda cuando se plantea qué obligación tendría ese sistema hacia alguien que dejara de resultar rentable. La enfermedad, el desempleo, la discapacidad o la necesidad de cuidados ponen a prueba una organización que mide a sus residentes por lo que aportan económicamente.

Al describir las formulaciones más extremas de estas corrientes, Mora Molina habla de propuestas de segregación y de los llamados parches de contención para quienes quedarían excluidos del modelo productivo. Son planteamientos ideológicos que el invitado expone durante su análisis y que llevan a preguntar qué protección conservarían las personas más vulnerables.

Otra cuestión es la identificación entre capacidad intelectual y legitimidad para gobernar. Una especialización técnica puede aportar conocimientos valiosos, pero no elimina los intereses propios ni los sesgos de quien decide. El gobierno de las élites plantea, por tanto, un problema de rendición de cuentas: cómo evaluar y limitar a quienes se atribuyen la facultad de evaluar a todos los demás.

La desigualdad tecnológica también ocupa un lugar destacado en el episodio sobre transhumanismo e inteligencia artificial, con Carlos Javier Alonso. Desde otra perspectiva, aquella conversación examina qué podría ocurrir si las tecnologías destinadas a ampliar las capacidades humanas quedaran al alcance de una minoría.

La «Catedral» y la disputa por las ideas

La crítica neorreaccionaria que analiza Mora Molina también se dirige a las instituciones que producen y difunden ideas. Yarvin utiliza el término «Catedral» para interpretar la convergencia ideológica entre universidades, medios de comunicación e instituciones vinculadas al consenso liberal.

La estrategia que describe el invitado busca transformar las ideas que una sociedad considera aceptables. De ahí la importancia de presentar determinadas afirmaciones como verdades que el sistema supuestamente impide expresar.

El atractivo de una revelación prohibida no demuestra su validez. Para valorar esas propuestas importa examinar sus argumentos, las pruebas disponibles y su disposición a aceptar críticas. La misma exigencia debe aplicarse a las alternativas que prometen liberar a la sociedad de una ortodoxia.

Estados Unidos, China y la autonomía de Europa

La dimensión geopolítica del episodio conecta la discusión sobre el poder con las relaciones entre Estados Unidos, China y Europa. En este tramo, Mora Molina distingue expresamente sus valoraciones personales de las teorías que está analizando.

El invitado interpreta la política estadounidense como un esfuerzo por conservar su hegemonía y subraya las dependencias militares y económicas europeas. Aplicada a España, su reflexión plantea hasta qué punto es posible estrechar las relaciones comerciales con China cuando la seguridad se vincula a otros socios.

El análisis de El Orden Mundial sobre la competencia entre China y Estados Unidos por los estrechos marítimos amplía este contexto. Explica la relación entre rutas comerciales, abastecimiento energético y despliegue militar; su lectura completa requiere suscripción.

Este tramo amplía la discusión desde las propuestas de gobierno hacia la autonomía de los Estados. Los recursos, las infraestructuras y las alianzas condicionan su capacidad de decisión y ayudan a comprender el marco internacional en el que se desarrolla el debate político.

Para profundizar en la relación entre autoridad, libertad y estrategia internacional, el episodio sobre las diferencias entre China y Occidente, con Luis Castro Kerdel, ofrece otra perspectiva sobre el modelo político chino y los desafíos que plantea a las democracias occidentales.

Un episodio sobre el poder y sus límites

La conversación de MUR sobre oligarquía tecnológica plantea una cuestión común a las propuestas analizadas: qué mecanismos permiten corregir los abusos de poder cuando la ciudadanía pierde capacidad de intervención.

Escucha el episodio completo con Juan Jesús Mora Molina en el reproductor de esta página. Sus explicaciones y las preguntas de la entrevista permiten seguir el razonamiento detrás del Estado como empresa y examinar las tensiones entre eficiencia, libertad y derechos.

Para acompañar la lectura con la ambientación musical de MUR, está disponible en Spotify la playlist MUR – Sonidos del Misterio y el Terror, una selección de atmósferas sonoras vinculadas a la identidad del programa.

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Libro recomendado

La lectura vinculada a este episodio

Descubre el libro relacionado con este programa y sigue explorando el tema con más contexto.

Portada del libro La Ilustración Oscura de Juan Jesús Mora Molina.

La Ilustración Oscura

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La Ilustración Oscura, de Juan Jesús Mora Molina, analiza la neorreacción y su rechazo a la democracia liberal. Un ensayo sobre el tecnoautoritarismo, la vigilancia digital y las propuestas de un futuro posliberal, que plantea preguntas sobre la libertad, los derechos individuales y el control del poder.

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