Cuando empecé a preparar esta entrevista con Sebastián Vázquez, autor de De oca en oca por el Camino de Santiago, tenía claro que no íbamos a hablar solo de mochilas y albergues. Queríamos entrar en algo más profundo: eso que muchas personas llaman El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago vivido como una auténtica vía espiritual.
La conversación me pareció muy enriquecedora porque nos centramos en la parte más espiritual de lo que representa el Camino, en cómo esa experiencia cambia a la gente y en toda la simbología que late detrás del Juego de la Oca. Si te interesa este tipo de enfoques, puedes explorar más contenidos similares en nuestra categoría Misterios y Enigmas.
El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago: mucho más que una ruta
Desde hace siglos, el Camino de Santiago se ha asociado a la Vía Láctea y a la idea de un Camino de las Estrellas: una ruta que no solo se pisa, sino que también se mira hacia arriba, buscando en el cielo una confirmación de lo que se mueve por dentro. Durante la entrevista, esa imagen fue apareciendo una y otra vez: El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago como un eje entre la tierra, los templos y el firmamento.
En mi caso, lo que más me llamó la atención es cómo Sebastián insiste en que el Camino no es solo una experiencia física o turística, sino una especie de escenario sagrado donde cada paso, cada encuentro y cada decisión forman parte de un relato más grande. De ahí que hablemos tanto de símbolos, de pruebas y de decisiones interiores que el peregrino tiene que ir tomando etapa a etapa en este Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
El Juego de la Oca como mapa simbólico de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago
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Todas las casillas cuentan: posada, cárcel, pozo, puente, calavera…
Una de las claves de la entrevista fue el Juego de la Oca. Sebastián no se limita a comentar un par de coincidencias simpáticas: lo que plantea es que todas las casillas del juego tienen su eco en el Camino de Santiago. Y cuando digo todas, es todas: la posada, la cárcel, el pozo, el puente con su río, la calavera, las ocas… Cada una de esas casillas tiene un reflejo en lo que vive el peregrino en El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Mientras hablábamos, yo mismo me iba dando cuenta de hasta qué punto se puede leer el tablero como un itinerario iniciático. Las casillas de avance, las de retroceso, las que parecen castigarte y las que te obligan a “empezar de nuevo” tienen mucho que ver con lo que vive un peregrino cuando camina muchos días seguidos: cansancio, euforia, encuentros, pérdidas, miedos, decisiones. Todo eso forma parte también de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago entendido como experiencia interior.
Si quieres ver cómo otras personas han explorado esta misma idea, te recomiendo echar un ojo a recursos como el artículo sobre templarios, Camino de Santiago y Juego de la Oca, la lectura del juego como mapa simbólico del Camino, el reportaje sobre la teoría que relaciona el juego con el Camino o el análisis de Guía Compostela sobre la Oca y el Camino. La propuesta de Sebastián se mueve en esa misma línea, pero con una profundidad espiritual muy marcada dentro de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Caídas, retrocesos y tiradas que transforman al peregrino
Durante la charla, Sebastián insistía en que el tablero de la Oca no es solo un entretenimiento: es un modelo de transformación. En el Camino real también hay “casillas” que sentimos como una cárcel (cuando nos bloqueamos), como un pozo (cuando no vemos salida), como un puente (cuando toca cruzar algo difícil), o como una calavera (cuando algo “muere” en nosotros).
En mi experiencia, escucharle fue como ver el Camino desde fuera: cada etapa, cada frenazo, cada avance inesperado encajaba en ese tablero invisible que todos llevamos dentro cuando caminamos por este Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
La conclusión es clara: el Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago pueden entenderse también como una gran partida en la que no se trata de ganar, sino de dejarse transformar por lo que vamos viviendo casilla a casilla.
Tres caminos hacia Compostela dentro del propio tablero de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago
Otro punto que me pareció muy sugerente es cuando Sebastián habla de que no hay “un” solo camino, sino tres caminos oficiales representados en el Juego de la Oca, todos orientados a llegar a Santiago de Compostela. Cada uno dibuja una ruta distinta, pero todos comparten algo en común: están cargados de intención, de energía y de pensamientos de quienes caminan con un sentido profundo por El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
En la entrevista, Sebastián explica cómo esos caminos se relacionan con distintos trazados históricos y con diferentes formas espirituales de entender el viaje. La idea de fondo es que el Camino no es una única línea sobre el mapa, sino una red de posibilidades donde cada persona encuentra su propia combinación de etapas, pruebas y descansos dentro de este gran Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Si quieres profundizar en el libro donde desarrolla todo esto con detalle, tienes la ficha completa en la página de Misterioso Universo dedicada a De oca en oca por el Camino de Santiago.
Templos, marcas de cantero y juegos grabados en piedra
San Juan de la Peña y otros lugares cargados de sentido
El viaje que propone Sebastián no es abstracto: pasa por templos muy concretos, como el monasterio de San Juan de la Peña, y por otros enclaves que muchos peregrinos conocen bien antes de llegar a Santiago. Cada uno de estos lugares funciona como una especie de “casilla grande” del tablero, un punto donde el Camino se vuelve especialmente denso en símbolos, historias y silencios dentro de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
En la entrevista comentamos cómo estos templos, ermitas e iglesias forman una red que sostiene el relato del Camino de las Estrellas: piedras que acumulan siglos de oraciones, miedos, agradecimientos y promesas, y que convierten el Camino en algo más que un simple sendero bien señalizado cuando hablamos de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Marcas de cantero, tres en raya y otros juegos sencillos
Uno de los momentos que más me sorprendió de la conversación fue cuando pasamos de las grandes iglesias a los detalles pequeños: las marcas de cantero que encontramos en muchas piedras del Camino. Sebastián recordaba que, en sus ratos muertos, esos canteros podían estar entreteniéndose con juegos sencillos, como el tres en raya, o con dibujos de esos que hacíamos de niños, lanzando una piedra al suelo y avanzando a la pata coja por casillas numeradas.
Lo fascinante es que, según él, todos esos juegos tienen algo en común: reproducen en pequeño la lógica del tablero. Casillas que se avanzan, casillas que se saltan, casillas “prohibidas” o peligrosas… pequeñas maquetas de un camino más grande que, en este caso, acaba conectando con el Juego de la Oca y con el propio Camino de Santiago dentro de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Escuchándole, tuve la sensación de que el Camino está lleno de tableros escondidos: en las piedras, en los suelos, en las marcas, en los símbolos que casi siempre pasamos por alto cuando vamos con prisa por El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Quién es Sebastián Vázquez y por qué mira así el Camino
Una trayectoria entre libros, símbolos y espiritualidad
Para entender de dónde sale todo esto, ayuda saber quién es el autor. Sebastián Vázquez lleva décadas vinculado al mundo del libro y del pensamiento heterodoxo. Ha trabajado como editor, ha publicado numerosos ensayos sobre espiritualidad, religiones y esoterismo, y se ha especializado en lecturas simbólicas del cristianismo y de las tradiciones sagradas, lo que le permite ofrecer una mirada muy particular sobre El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
En nuestra web puedes conocer más de su recorrido en la página de autor de Sebastián Vázquez, y también seguir sus reflexiones y artículos en su propio blog Tradición Original.
De oca en oca por el Camino de Santiago: el libro que da pie a la entrevista
Todo lo que hablamos en esta entrevista nace del libro De oca en oca por el Camino de Santiago. Cómo pasar de ser viajero a peregrino. Ahí es donde Sebastián desarrolla en profundidad la idea de que el Juego de la Oca funciona como un mapa simbólico del Camino, en clave cristiana y con referencias a distintas rutas sagradas.
En mi caso, después de hablar con él, me quedó claro que este libro es una puerta de entrada perfecta para quienes sienten que el Camino tiene algo más que ofrecer que paisajes bonitos y buenas historias de albergue: una invitación a leer la ruta como vía iniciática, como auténtico Camino de las Estrellas y Camino de Santiago vivido desde dentro.
Cómo escuchar la entrevista sobre El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago
En Misterioso Universo en la Red hemos dedicado un episodio completo a esta conversación con Sebastián Vázquez. En él profundizamos en todo lo que has leído en este artículo y, además, dejamos espacio para que sea el propio autor quien explique, con sus palabras, cómo entiende este Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Cuando el episodio esté disponible, podrás escucharlo directamente en nuestra web y en las principales plataformas de pódcast, a través de la sección habitual de programas de Misterioso Universo en la Red, dentro de nuestros contenidos sobre El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.
Banda sonora para acompañar la escucha
Si te gusta escuchar nuestras entrevistas con un poco de ambiente sonoro, te recomendamos esta lista de reproducción con música de misterio y atmósfera perfecta para viajar mentalmente por el Camino: playlist de misterio en Spotify.
Conclusión: un Camino de estrellas, símbolos y decisiones
Después de esta entrevista, la sensación que me quedó es que El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago no son dos cosas distintas: son dos maneras de nombrar una misma experiencia. Por un lado, está la ruta física, con sus etapas, sus piedras y sus templos. Por otro, está ese tablero invisible hecho de símbolos, pruebas, caídas, avances y decisiones interiores que el Juego de la Oca ayuda a entender de otro modo.
Si quieres profundizar de verdad en esta mirada, mi recomendación es sencilla: escucha la conversación con Sebastián y, sobre todo, lee el libro. Es ahí donde se cruzan todas las piezas: el Camino, las estrellas, los templos, las marcas de cantero, los juegos infantiles grabados en piedra y ese tablero de la Oca que, de repente, deja de ser un simple juego de mesa para convertirse en un mapa espiritual de El Camino de las Estrellas y el Camino de Santiago.









